Desparasitación de mascotas en Colmenar Viejo


Vacunaciones y desparasitaciones


En el Centro Veterinario Santa Teresa ofrecemos un servicio de desparasitación de mascotas en Colmenar Viejo. Consulte a nuestros profesionales cualquier duda relacionada con vacunaciones y desparasitaciones.

En nuestra clínica veterinaria creemos que la mejor medicina es la preventiva. Por eso, hemos elaborado unos planes de salud personalizados, donde explicamos el programa que más se adecúa a su animal de compañía. Si lo prefiere, podemos recordarle vía SMS, carta ordinaria o correo electrónico cuándo le toca realizar la revisión periódica. Así estará seguro/a de que su mascota estará al día en lo que a vacunación se refiere.

En las consultas de vacunación siempre se realiza una consulta completa para la detección temprana de las enfermedades y valorar el estado general del animal y resolver las dudas que surjan sobre manejo, alimentación, salud, educación, etc.

Aparte de las vacunas habituales, también disponemos de la vacuna de la leishmaniosis, vacuna de tos de las perreras, y de la filariosis.

En nuestro Centro Veterinario Santa Teresa, en Colmenar Viejo, consideramos fundamental la desparasitación con el fin de prevenir enfermedades no sólo del animal sino de las personas que conviven con el animal. La desparasitación se debe realizar como mínimo cada tres meses, según las circunstancias personales de cada animal. La desparasitación consiste en impedir el contacto con el parásito o eliminar al propio parásito en caso de que ya hubiese habido contacto.

Además, para combatir a los parásitos externos de la forma más eficaz posible, en Centro Veterinario Santa Teresa ponemos en marcha la campaña de prevención de parásitos externos.

La desparasitación de mascotas de forma periódica debería ser una rutina preventiva imprescindible durante toda la vida del animal, aunque uno de los periodos más vulnerables será el de su etapa como cachorro, debido a la inmadurez de su sistema inmunológico.

Los animales podrían alojar parásitos, tanto internos como externos, que afectasen muy negativamente a su salud e incluso podrían transmitirse a los seres humanos y a otros animales. Actualmente, existen en el mercado un buen número de productos específicos para desparasitar fácilmente a nuestras mascotas entre los que podremos elegir el que más se adapte a sus necesidades.

Los parásitos pueden ser internos o externos. 
  • Parásitos internos: viven en el interior del cuerpo del animal, principalmente en los intestinos. Se pueden distinguir entre lombrices planas (cestodos o tenias) y lombrices redondas (nematodes). Los síntomas de la infesta pueden ser diversos. Algunos parásitos como el echinococcus granulosus no produce ninguna alteración en el animal. Sin embargo, los huevos eliminados a través de las heces pueden resultar peligrosos al ser ingeridos por humanos o por otros animales ya que la larva se enquista produciendo quistes de hidatídicos, habitualmente en el hígado, donde producen graves desórdenes.
Otro de los síntomas habituales de las lombrices son las alteraciones gastrointestinales (vómitos, diarreas, hemorragias). En infestaciones muy severas se podrían producir obstrucciones intestinales, anemias e incluso alteraciones nerviosas. Para la lucha contra estos parásitos debemos desparasitar como mínimo cada 3 meses.
  • Parásitos externos: se encuentran en el exterior del animal, a menudo de forma visible. Los más frecuentes son: 
    • Garrapata: el más grande de los ácaros, se alimenta de la sangre de su huésped al que permanece enganchada mientras se llena. Una vez saciada, se desprende. Producen en el animal prurito y dermatitis y podrían transmitirle graves enfermedades como la ehrlichiosis. Entre su variada sintomatología se encuentra la epistaxis (hemorragia nasal) que en estadios graves podría resultar mortal para el animal.
    • Pulga: pequeño insecto saltador que se alimenta de sangre. La picadura produce en el animal (y en las personas) un molesto escozor. Su saliva puede desencadenar reacciones alérgicas y erupciones cutáneas más o menos importantes en función de la intolerancia.
    • Mosquito: este conocido y molesto insecto puede causar graves y, en algunas ocasiones, mortales enfermedades en nuestra mascota como la leishmaniosis y la filariosis ya que actuaría de portador del propio parásito causante.
    • En el caso de animales adultos, la posología y duración del tratamiento contra parásitos externos se determinará en función de lo que marque el producto elegido. Generalmente la protección dura entre 1 a 6 meses. El periodo de aplicación sería desde el inicio de la primavera hasta el otoño. Los formatos habituales suelen ser sprays, pipetas y collares.
    • En el caso de cachorros, son especialmente vulnerables a los parásitos por lo que habrá que prestar especial atención. Su joven e inmaduro sistema inmunológico podría no ser capaz de combatir el problema. Transcurridos unos meses, se puede iniciar la desparasitación externa teniendo en cuenta la toxicidad de los productos. 
En cualquier caso, es conveniente seguir la pauta e indicaciones que nos marque nuestro veterinario.

Para combatir a los parásitos externos de la forma más eficaz posible, en Centro Veterinario Santa Teresa ponemos en marcha la campaña de prevención de parásitos externos. Consúltenos.